DUKE NUKEM I: Tupé naturalmente rubio.

El término Monomito, el cual no es un vocablo científico para definir a un primate de reducido tamaño, sino el acuñado por el antropólogo y mitólogo Joseph Campbell, es por lo tanto, el trabajo que versa sobre el periplo del héroe o mejor conocido como el viaje del mismo. Su objetivo fue definir el patrón básico del personaje dentro de los relatos épicos, donde el héroe emprende su marcha hacia un destino desconocido, se lleva a su mejor amigo sembrador de patatas, y debe caminar por senderos polvorientos e inciertos hasta que se acaba la película y te quedas con un tercio en la butaca del cine preguntándote, ¿Qué ha pasado aquí? <<Conste que era 2001 y dejarnos a medias en el cine todavía no era frecuente. Ahora es como una tradición>>.

El tal Campbell <<no confundir con el Dios sobre la tierra>> elaboró diecisiete etapas para describir a la perfección cada momento del trayecto del ser homérico, impecablemente definidas y catalogadas, pero os las explicaré sin tanto papeleo y con mi particular y docta prosa. También podéis ir a leer su trabajo, empero no será tan divertido.

// Notad esa sonrisa malévola que nos regala Campbell, qué pillín. //

Todo empieza de la misma forma, despiertas y te tomas el café. Luego, estás haciendo el vago sentado en tu, ya no ergonómico, sofá y un impulso desbastador y sin paliativos, llamémosle “ser calandraca con bastón, pintas de no haber recibido ducha en varios lustros e insistente voz con acento inglés”, te hace levantar de tu amena situación y emprender un viaje hacia algún sitio indeterminado del mapa. Quieres negarte, sin embargo, sabes que la humanidad y varias especies peludas dependen de tí y a regañadientes accedes. El trayecto es muy importante, no solo para vislumbrar el paisaje envolvente y emotivo, sino para conocer nuevas almas caritativas y enfrentar riesgos, de soslayo, de deceso seguro, no al cien por ciento, empero indudable. Al llegar a tu destino, deberás irremediablemente cumplir con la tarea encomendada sin sucumbir a las tentaciones o a las distracciones del enemigo. Una vez realizada la proeza y dotado del nuevo poder infundido, convendrás decidir si regresar victorioso, pero emprender de nuevo el sendero con sus peligros, o quedarte en ajenos territorios y descubrir anónimos horizontes. En efecto y mejor explicado: Tu pareja te ha enviado a comprar pan y tú has ido. Ahora depende de tí volver con él intacto o enfrentarte a duras consecuencias.

Muchas/os heroicas/os titanes han poblado las hojas rubricadas por nuestra mano, desde los más clásicos como Ulises, Prometeo, Calisto, Antígona, Dante y Aquiles, hasta los contemporáneos como Sherlock Holmes, Peter Pan, Tarzan, Katniss Everdeen, Lara Croft, gente con atuendos coloridos y apretados en general, Bruce Campbell <<¡Por todos los demonios!, has nombrado al todopoderoso sobre la tierra>> y muchos más. Todos ungidos por el sentimiento y la obligación de salvar a los demás, poniendo en peligro sus propias vidas y dándolo todo para hacer de este orbe un estercolero mejor.

No obstante, el héroe que nos atañe es algo diferente de lo habitual. Si él fuese el tío de Peter Parker le diría, “Un gran poder conlleva” hacer lo que te salga del reverendo e intentar no romper muchas cosas, que luego te las cobra el gobierno. Si existiese la probabilidad de que él fuere el último maestro Jedi te diría, “No lo intentes, hazlo”, pero con protección. Y por descontado, si él se pareciere a un esparrago espacial, le diría a una preciosa dama, “E.T., teléfono, mi casa” o la tuya, ¡Baby!. Sí, parlamentamos del único, del singular y con el tupé más rubio y erguido del mundo, Duke “The Fucking Master of the Universe” Nukem.

Duke es contratado por la CIA <<ya que Snake Plissken estaba ocupado en Nueva York>> para detener los planes del maléfico Dr. Protón, que quiere destruir la tierra a toda costa, aunque es 1997 y ésta ya está hecha un asco. Su primer ataque se centra en las ruinas de la ciudad de Los Ángeles, luego del paso de Plissken, donde despliega sus mortíferos robots tácticos de combate. Duke logra salvar lo que queda y replegar al villano a su base lunar, donde nuestro herculino héroe lo sigue para acabar con él. Sin embargo, los planes no salen como uno los elabora y el Doctor regresa a nuestra ovalada, pero aun esférica <<codo, codo, guiño, guiño>> tierra para destruirla en el futuro lejano. Nuestro mercenario utiliza la máquina del tiempo para alcanzar a su rival y darle caza.

Ésta es la trama de los tres episodios de nuestro juego con mote homónimo, Duke Nukem I. Aunque por ese entonces su nombre no pudo ser utilizado con libertad, ya que la serie del “Capitán Planeta” tenía los derechos en uno de sus villanos y, por lo tanto, se cambió por Nukum. Más adelante ya no importó, la serie paso a mejor vida y el apellido volvió a mejor recaudo. Ya gastada la munición de la curiosidad, sigamos con lo informativo. Lanzado en 1991 para  MS-DOS y desarrollado por Apogee Software, actualmente conocida como 3D Realms, es un título de aventura y plataformas con total libertad bidireccional. Fin de esta importante pesquisa técnica, que sé que os gusta tanto.

// Ya quisieran. //

Nuestro cometido es conducir a Duke por los diferentes niveles de juego, sin posibilidad de apuntado en varias direcciones, sino desde la cadera y hacia el frente, pero lo podremos compensar con la dirección y los saltos <<vamos, es un “moñeco” como el de Turrican e igual de duro>>. Ahora, que ésto no os desilusione, ya que la libertad de dirección y las habilidades que requiere nos transportarán a la vieja escuela y a su dificultad intrínseca. Por el camino, conseguiremos encontrar muchos elementos interactivos, objetos que algún ser descuidado se ha dejado desperdigados, destruir compendios del mapa, hallar bebidas carbonatadas y pollos suculentos para llenar la barriga y recuperar salud, y otras cosas inútiles para la acumulación compulsiva de puntos. Nuestro armamento también será actualizable, tanto el índice de disparo como la potencia del láser en zig zag. Debemos llegar al final de cada nivel y para ello solamente hay que realizar el mínimo esfuerzo, pudiendo dejar de lado la exploración si ya tenemos todos los alicientes para abrir la puerta. Pero ésto se penaliza << a nivel de puntaje, no os asustéis>> al momento de no poder conseguir bonus para la calificación ulterior. Como ya os comenté, el juego posee tres episodios divididos en diez niveles cada uno, una costumbre muy recordada en la época y, como tal, también fue lanzado de forma gratuita el primero de ellos. En cada nivel final nos enfrentaremos contra el manco Dr. Protón, que esperemos que sea mejor con su doctorado que combatiendo, ya que os divertiréis más en el recorrido que en sus oposiciones.

// DUKE NUKUM //

Sus efectos sonoros y banda son claramente primitivos para los estándares actuales, empero no por ello son desagradables <<después de un rato, querréis jugar sin sonido>>. Sin embargo, con su edad, cumple con el sonido diegético y el extradiegético que otros sacrificaban en ese período.

Lo sorprendente es el aguante de su apartado gráfico, que podría confundirse con un indie actual gracias a su nitidez y colorido. El diseño de escenarios es inteligente, acertando en cada plataforma o enemigo sobre ella, pero pecando con la dificultad artificial de antaño. Al menos no hay respawn, los adversarios muertos se quedaran así, fiambres. El juego tiene unas cortas imágenes fijas y escenas finales que nos ilustran la situación, con unos pixeles más grandes que un transbordador lleno de ensaimadas y con la remembranza de verlo todo borroso en mi antiguo CRT.

// En ese tiempo eramos grandes y nuestros héroes podían respirar en el espacio. //

Pero que mejor manera de honrar a un personaje como el temerario e incorrecto Duke Nukem, que con las palabras de un gran amigo que lleva muy dentro el gusto por este galán “odiseico”:

“El macho noventero por excelencia. Aparte de testosterona, Duke derrochaba carisma. Era macarra, machista, chulo y mal hablado, pero oye, su intención era salvar el mundo de la invasión extraterrestre – ya sabéis, «Nobody steals our chicks … and lives.»- y eso en el fondo era una disculpa más que suficiente ante su falta de modales. Eso está sacado de un post que le dediqué en su día y creo que lo define perfectamente.”

Frases del majestuoso “Suso el benevolente” o como lo conocéis en Twitter: Suso_DNSTUFF (@DSNTUFF). Escritor de un fantástico contenido en su Blog: https://www.dnstuffblog.com/ y un inmenso amante de los videojuegos. Pasad a darle un gran abrazo y disfrutad de su genial trabajo.

Luego de esta publicidad nada forzada, pasemos al epítome:

Duke Nukem I es un título que mantiene su intención principal, entretener, ofreciendo una aventura rápida y, al mismo tiempo, temeraria para los breves mandos que utiliza (saltar, disparar y desplazamiento). Una historia sencilla y sin entrar en mezclas extrañas o sin sentidos emotivos, vamos a lo que vamos. Gráficos que pasarían por un desarrollo de homenaje al género y un apartado sonoro justo, pero comprensible. Dificultad progresiva en cada nivel, puesto que ofrecen diferentes estrategias y variedad de enemigos inteligentemente situados. Os lo recomendaría, sin dudarlo, pero es difícil de obtener, ya que su propia desarrolladora detuvo hace unos años la venta y GOG ídem. Así que únicamente podrías visitar la “Isla de Tortuga” para su obtención actual y poco licita. <<Fiel propietario de la versión GOG ¡Mentira!>>.

Y hasta aquí hemos llegado. Un recorrido por el periplo del héroe y un juego de nuestra infancia. ¿Qué más queréis? ¡Ah! Un final apoteósico, pues va ser que no.

Y recordad: si vais hacer un viaje largo, que sea sin Sam “Sagat” Gamyi, es mejor que vaya él solo…  

2 comentarios sobre “DUKE NUKEM I: Tupé naturalmente rubio.

  1. Tremenda entrada te has marcado, amigo robótico. Yo soy más de cuando Duke dio el salto a la tridimensionalidad, pero éstas entregas clásicas me siguen pareciendo muy disfrutables a día de hoy y con un apartado gráfico que, como comentas, bien podría pasar por el de un indie actual. Supongo que ya lo habrás probado, pero por si las moscas, te recomiendo que le eches un vistazo al Duke Nukem que salió para Game Boy Color.

    Obviamente, mil gracias por incluirme como estrella invitada en un post hablando sobre tan magno personaje :3 es todo un honor para mí. Buen trabajo tío, un abrazo 😀

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  2. Jamás imagine que los orígenes de Duke Nukem eran estos y que lo empezarían llamando Nukum, aun así, el juego pinta interesante, así que me lo apunto para cuando este por ciertos lugares para poder adquirirlo, que también hay que dejar algo para cuando vaya a comprar el pan.

    Gran entrada, un saludo 😀

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